¿Qué es la fase de detención?
La fase de detención implica que los reclusos pueden ganar gradualmente más libertades hacia el final de su detención. Desde la entrada en vigor de la Ley de Penas y Protección el 1 de julio de 2021, han cambiado muchas cosas en el ámbito de la fase de detención. Los centros de seguridad (muy) limitada han desaparecido, el programa penitenciario ha cambiado y el sistema de permisos se ha endurecido.
¿Cuáles son las condiciones para la fase de detención?
La situación de los reclusos se analiza al menos una vez cada seis semanas en la denominada Consulta Multidisciplinar (MDO). En esta consulta se establecen y analizan los objetivos de detención y reintegración. Sobre esta base, se asesora al director sobre la promoción o degradación del recluso. A partir de aquí, el gestor de casos realiza un cálculo de las fechas de las fases. Se trata de fechas previstas de las que no se pueden derivar derechos. Es importante recordar que la transición de fase no es un derecho, sino un beneficio. En el MDO se determina posteriormente una trayectoria adecuada que se registra en el plan D&R. Para poder optar a la fase de detención, el recluso debe, en cualquier caso, haber sido promocionado al programa plus. Además, no debe existir un alto riesgo de fuga o social, y el recluso debe disponer de una dirección de permiso aprobada. Dado que la fase de detención puede variar según la persona y la situación, es posible que se vinculen otras condiciones adicionales a dicha fase.
¿Puede solicitar usted mismo la fase de detención?
El director es responsable del desarrollo de la detención, así como de la reintegración y resocialización. Esto significa que el director debe iniciar la fase de detención por iniciativa propia. Además, el recluso también puede presentar una solicitud de fase de detención. El director está obligado a tramitar dicha solicitud. En última instancia, es el gestor de casos quien, en nombre del director, se encarga de la ejecución real de la fase de detención.
¿A partir de qué momento puede optar a la fase de detención?
Eso depende de la cuantía de la pena de prisión impuesta y de si esta se ha dictado parcialmente de forma condicional. En función de esto, la fase de detención puede consistir en la participación en un programa penitenciario, el ingreso en una Sección de Seguridad Limitada y/o la libertad condicional. Todas estas opciones tienen a su vez condiciones adicionales y motivos de exclusión vinculados.
¿Es posible presentar una objeción y/o apelación contra la finalización de la fase de detención o contra el hecho de que no se inicie a tiempo?
Debe analizarse caso por caso si se está produciendo una gestión adecuada de la fase de detención. Dado que el gestor de casos actúa en nombre del director, se puede presentar una queja ante la Comisión de Supervisión por la gestión inadecuada de la fase de detención. El éxito de dicha queja dependerá de las circunstancias del caso y deberá evaluarse individualmente para cada recluso.
¿Por qué es aconsejable contratar a un abogado en una decisión sobre su fase de detención?
La ley impone requisitos legales tanto a la carta de apelación como a la carta de objeción. Por lo tanto, deberá fundamentar bien por qué el recluso no está de acuerdo con la decisión sobre su fase de detención. Además, debe tener en cuenta el plazo legal de queja de siete días. Si un recluso no está de acuerdo con la decisión sobre su fase de detención, es aconsejable que se ponga en contacto con uno de nuestros especialistas lo antes posible. Un abogado penalista experimentado puede asesorar al recluso sobre las posibilidades. Además, ayudamos a los reclusos a presentar una carta de objeción o apelación. Gracias a años de experiencia, nuestros abogados saben cómo aumentar significativamente las posibilidades de éxito en estos procedimientos.



